ESCULTURAS MESOAMERICANAS » Características de sus grandes creaciones

Siendo la manifestación artística con mayor distinción de esta cultura, las colosales esculturas mesoamericanas siempre estuvieron vinculadas con el cosmos, la naturaleza, la fertilidad, la religión, los mitos y la vida cotidiana, engalanando frecuentemente las construcciones monumentales.

Cómo evolucionaron las esculturas mesoamericanas.

Las esculturas mesoamericanas, en su gran mayoría, poseían un gran contenido simbólico relacionado al mundo religioso, estando generalmente talladas en grandes bloques de piedra de basalto, cerámica o madera, e inclusive, con jade, obsidiana u oro, se labraban pequeñas figurillas. Igualmente, se usaba la técnica del modelado para crear formas en barro, estuco o cera, y de vaciado usando el yeso, la cal o el cemento.

Aunque, los investigadores han encontrado tallas realizadas en hueso, que corresponden al periodo más antiguo de Mesoamérica, como por ejemplo, el llamado Sacro de Tequixquiac, que corresponde a un hueso de camello labrado en forma de cabeza hace más de doce mil años.

El florecimiento de la escultura, ocurrió durante el periodo preclásico con las creaciones artísticas de barro, predominando las representaciones de mujeres adornadas con collares, pulseras, orejeras o tocados. Posteriormente, con el auge de las ciudades-estado surgieron los monolitos escultóricos de piedra, conformando el verdadero esplendor de este arte.

Las grandes obras de la escultura mesoamericana.

En la cultura mesoamericana destacan esculturas como las famosas Cabezas Colosales de los olmecas, ubicadas en los centros ceremoniales de La Venta y Tres Zapotes, las cuales son representaciones de distintos rostros humanos de enormes dimensiones esculpidos en piedra, además, esta civilización cuenta con una pequeña imagen conocida como El Gladiador.

Con respecto a la escultura mesoamericana de los mayas, siendo predominantemente una combinación de simbolismos supernaturales y figuras humanas o animales, usaron con gran maestría la técnica del relieve, elaborando junto a los toltecas la efigie del Chac Mool en Chichén Itzá, adicionalmente, recalcan obras como las Estelas de Copán y Quiriguá con unos diez metros de altura y los aros o marcadores de los juegos de pelota.

ESCULTURAS MESOAMERICANAS » Características de sus grandes creaciones

Por otra parte, los refinados toltecas levantaron las estatuas de cuatro guerreros que vigilan el Templo de Tlahuizcalpantecutli, conocidos como los Atlantes de Tula. Sin embargo, el esplendor de la escultura, representando el misticismo de los dioses, lo alcanzan los teotihuacanos en el Templo de Quetzalcóatl, cuyas refinadas ornamentaciones como las cabezas de serpiente y otros decorados, constituyen joyas artísticas, sumado a la destreza que tuvieron en tallar un sinnúmero de piezas de obsidiana como máscaras o figurillas.

Finalmente, los tallados aztecas conformando la muestra más representativa de este arte, crearon uno de los grandes hitos que sintetiza a las esculturas mesoamericanas, la Piedra del Sol.


Autor: Redacción

Esculturas mesoamericanas


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